Me encuentro hoy con algo que se venia anunciado desde hace rato: “La Silla Vacia”. Un portal informativo para personas interesadas en la actualidad colombiana. La idea es presentar un “oasis” de información, o un periodismo distinto como muy claramente usted lo puede leer en el “humilde” Nosotros de la pagina web . Nunca antes me había llamado la atención preguntar de qué se trataba este nuevo proyecto. ¿Por qué? porque simplemente hace cinco años en Colombia existen espacios para hacer lo que están haciendo. Pero ellos al parecer insisten en demostrar lo contrario. Desde hace rato Congreso Visible y la Universidad de los Andes ingenuamente se han matado la cabeza buscando una manera distinta de acercar la política a la gente, y este es el resultado, además se logro gracias a una financiación importante. ¿Te llama la atención?
“La Silla vacía” tiene varias “secciones”, son varios autores y/o “bloggeros” que escriben sobre distintos temas de la política colombiana. Omar Rincón, Lucas Ospina, Juan Carlos Flores, los Economistas y Politólogos de Los Andes, y otros que actualmente no tienen cabida ni en los medios impresos, ni en internet. Algo que puede ser rescatable es que el portal se actualiza diariamente y toca importantes temas de la actualidad colombiana, en este sentido puede ser una página de referencia muy útil. Puede ser lindo también leerlos desde un Juan Valdez después de haber ojeado una Malpensante o algo así. Sin embargo, y siendo todavía muy reciente, dan la impresión de contar con las mismas narrativas de siempre, influenciadas claro, por una democracia centralizada. Lo anterior deja abiertas algunas preguntas tales como ¿A quien va dirigido esto? ¿En realidad surge solo como una necesidad de la elite de científicos sociales para reproducirse en los “nuevos medios” o realmente hay un interés de estos en crear un discurso más independiente? ¿Están proponiendo algo distinto e incluyente? Por ahora, todas las señales indican lo contrario, empezando porque este tipo de formatos serian mucho más interesantes y consecuentes si surgieran desde la misma sociedad civil y no desde las instituciones o los grupos monotemáticos y monolíticos de siempre.


